Todos los trucos para acertar con tu cambio de look

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Hay que tener cuidado con las transformaciones radicales y no ir nunca contra nuestra naturaleza. Seguro que en más de una ocasión ha pasado por tu mente la idea de cambiar de imagen de manera radical. Y es que, es curioso, pero a veces la tentación de lucir un nuevo look es totalmente irresistible.

Sin embargo, no hay que dejarse llevar por los instintos sin reflexionar un poco, pues se corre el riesgo de errar en la decisión. Hay que tener cuidado, pues la prisa y el estrés no son buenos aliados.

Como norma general, el pelo es el primero que se pone en el punto de mira de nuestros deseos de transformación, ya que es donde un cambio de ‘look’ se hace más evidente. Por ello, hay que tener en cuenta múltiples factores antes de llevarlo a cabo. Por ejemplo, si hablamos de un cambio en el color del cabello, hay que tener en cuenta el mantenimiento posterior y su coste, tanto en tiempo como en dinero.

Si deseas hacerte un cambio de color del cabello, te recomendamos optar por baños de color o tintes no permanentes que, sin alterar tu tono radicalmente, te dan reflejos suaves y se van a lo largo de los lavados, siendo mucho menos dañinos para el cabello que los tintes permanentes. Y si no te sientes cómoda con el resultado, siempre resulta mucho más fácil volver al color original, ya que basta con lavar el cabello para que vaya desapareciendo. Un truco sencillo que puede ayudarte: el color del pelo depende del tono de la tez. A las personas de cutis rosado, les favorecen más las gamas frías; mientras que las de tez más oscura o bien olivácea se ven bien con las gamas más cálidas, como los dorados, caobas o castaños profundos.

Si quieres un cambio inmediato, a veces es mejor optar por alteraciones pequeñas y, sobre todo, reversibles, como puede ser un recogido diferente o añadir unas extensiones. Las pelucas pueden convertirse en buenas aliadas, para probar si un corte o un color determinado son los adecuados, antes de pasar por la peluquería. Y, por supuesto, a la hora de planificar un cambio de imagen es importantísimo tener en cuenta las características personales: no se debe ir nunca contra la naturaleza ni de nuestro pelo ni de nuestra figura.

Y, en el lado más extremo en lo que a cambios se refiere están las operaciones de cirugía estética. En esos casos hay que extremar los cuidados y tomárselas siempre con toda la seriedad que requieren. Primero, hay que tener claro que no todo es factible en estética y, además, que tenemos que tener muy en cuenta las recomendaciones y el asesoramiento de un especialista en cirugía de probada trayectoria. Es él quien mejor nos podrá ayudar a tomar la decisión adecuada antes de pasar por el quirófano.

Exfoliantes Naturales para limpiar tu rostro

limpieza_rostroCuando no tenemos la costumbre de limpiar a profundidad la piel del rostro, ésta puede llenarse de residuos grasos, impurezas y células muertas. Entonces es necesario recurrir a métodos más intensos que la simple crema removedora o el agua y jabón.

Los siguientes exfoliantes naturales permiten una limpieza más completa:

Exfoliante de miel para pieles con impurezas:

* 1 o 2 cucharadas de miel de abeja
* 1 cucharada de germen de trigo
* Mezcle los dos ingredientes y aplique sobre el rostro. Puede usarlo también como mascarilla, dejando la mezcla puesta durante 20 o 30 minutos, antes de retirarla.

Exfoliante de yogurt para piel de normal a grasa:

* 2 o 3 cucharadas de yogurt
* una pizca de sal
* Mezcle bien los ingredientes y aplique al rostro con un ligero masaje. Si su piel es seca, puede mezclar el contenido de una cápsula de vitamina E en lugar de la sal.

Exfoliante de avena para pieles ásperas o irritadas:

* 1 cucharada de hojuelas de avena
* 1 cucharadita de miel
* 1 cucharadita de yogurt
* 1/2 cucharadita de sal marina
* Combine todos los ingredientes y aplique sobre el rostro limpio, con un ligero masaje de movimientos circulares. Enjuague varias veces con agua tibia, para retirar. También puede usarse semanalmente como mascarilla, dejando que seque de 20 a 30 minutos.